ESTUDIOS TENDIENTES A ESTABLECER EL COMPORTAMIENTO AMBIENTAL DEL INSECTICIDA CLORPIRIFOS EN AMBIENTES ACUÁTICOS DE TRES ARROYOS, PROVINCIA DE BUENOS AIRES 

El partido de Tres Arroyos se ubica en la zona sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Éste se caracteriza por ser una zona de agricultura intensiva con una elevada producción de cereales de invierno y oleaginosas. Anualmente se aplican elevadas cantidades de diferentes pesticidas entre los cuales se encuentran los organofosforados, particularmente el clorpirifos. El efecto de los insecticidas ha sido ampliamente estudiado a nivel mundial dado la gran preocupación de los efectos que muchos de estos compuestos producen sobre los organismos no-blanco y el deterioro que generan sobre la calidad de los recursos hídricos. Los organismos que habitan estos cuerpos de agua son afectados por el clorpirifos, y otros compuestos organofosforados, a nivel del sistema nervioso y otras vías metabólicas que son cruciales para su supervivencia. En Argentina existen algunos trabajos que se refieren a este insecticida, pero ninguno que se haya realizado en nuestra zona de estudio como así tampoco en los cuales se considere su afinidad o tiempo de vida media en suelos de nuestra región. Entender la diseminación y el comportamiento de este insecticida en el ambiente es
clave para determinar su destino e impacto sobre el mismo. Por ello, a lo largo de esta tesis se han realizado estudios de interacción y recuperación de clorpirifos, puro y en una formulación comercial, con matrices sólidas (suelos, sedimentos) de diferentes características físicoquímicas; se ha evaluado el tiempo de vida media en suelos a distintas concentraciones iniciales; se abordó el análisis físico-químico del agua y la concentración de nutrientes y clorpirifos, relacionando los resultados con las actividades agropecuarias de la zona; se ha estudiado también su existencia en sedimentos y biota acuática; se han analizado las respuestas de biomarcadores bioquímicos como herramientas de monitoreo en larvas de Rhinella arenarum expuestas hasta 96 horas a muestras de agua de Claromecó y Tres Arroyos.

Finalmente se evaluó el riesgo que este insecticida estaría generando a las concentraciones halladas en nuestra zona de estudio. Los estudios de comportamiento sobre matrices sólidas muestran que el clorpirifos puro (98%) se recupera menos cuando los suelos poseen alto contenido de materia orgánica y bajo pH. Los porcentajes de recuperación del clorpirifos variaban según las concentraciones iniciales empleadas, siendo menores a mayor concentración inicial del producto. Al analizarse el comportamiento de un formulado comercial (48% de clorpirifos), se observó el efecto contrario, ya que los porcentajes de recuperación aumentaron con el aumento de la concentración inicial aplicada sobre el suelo, hasta que se alcanzó una concentración aproximada de 25 ppm, a partir de la cual la recuperación comenzó a disminuir. Cuando se estudió la persistencia de esta formulación sobre un suelo agrícola de la provincia de Buenos Aires se observaron tiempos de vida media de 15 y 6 días para las concentraciones de 3 y 6 ppm respectivamente. En ambos casos se encontró una degradación del 99,9% a los 21 días.
En relación a la concentración de clorpirifos en agua y sedimentos del partido de Tres Arroyos, se observó una variación estacional con los tipos de cultivos producidos en la zona. Los mayores valores de concentración en agua se observaron durante el año 2009, tanto en las campañas de invierno como de verano. En cambio en los sedimentos, las concentraciones fueron más variables y poco predecibles.
En los estudios realizados sobre la biota del lugar, los resultados en ejemplares de Australoheros facetus (chanchita), Oligosarcus jenynsii (dientudo), Rhamdia quelen (bagre sapo), Mugil sp. (lisa) y Cyrtograpsus angulatus (cangrejo de las rocas) mostraron que la concentración de clorpirifos variaba con el tipo de tejido y el contenido graso de los mismos. 

En todas las especies de peces analizadas se observó una mayor concentración del insecticida en cerebro, hígado y gónadas que son tejidos con alto contenido graso. En O. jenynsii y A. facetus se observó que los machos se encontraban el doble de contaminados que las hembras, mientras que en la especie R. quelen se observó lo inverso, siendo en éstas de diez veces mayor. Por otra parte, las mayores concentraciones se hallaron en ejemplares de R. quelen (Bagre sapo) y A. facetus (Chanchita), que son especies que viven asociadas al fondo. El cangrejo de las rocas mostro valores de clorpirifos de hasta 157 veces menor que las especies de peces y no hubo diferencias entre sexos.

Las respuestas de los biomarcadores bioquímicos en larvas de Rhinella arenarum mostraron que, si bien las aguas de la zona presentaron trazas de clorpirifos, no se afectó al blanco primario AChE. Sin embargo, se obtuvieron respuestas significativas de CE, GST y GSH además de una fuerte respuesta antioxidante de CAT, aunque no descartamos la posibilidad de presencia de otros contaminantes no detectados en el análisis químico. En el caso del estudio de niveles de nutrientes en agua, se llegó a la conclusión que estos dependen de una multiplicidad de factores y que son de muy difícil predicción. Los resultados mostraron por un lado, que los rangos de concentración de nitratos no variaron en las campañas de invierno y verano, y por el otro, que la concentración de fósforo fue sumamente elevada durante todo el año con picos en primavera y verano.
Finalmente, nuestros resultados revelan que por un lado, existen niveles de riesgo agudo y crónico elevados para algunas especies de invertebrados y vertebrados acuáticos, como así también un riesgo potencial para la salud de la población local.
Palabras clave: clorpirifos, interacción con suelos, tiempo de vida media, biomarcadores bioquímicos, biota acuática y riesgo ecológico.